Descripción
Óleo sobre lienzo. Lienzo original. En el reverso, la modelo se identifica como Madame Eloÿ le Bailly.
Este retrato francés, fechado alrededor de 1780, ofrece una impactante visión del refinamiento y la a menudo exuberante elegancia del Rococó tardío, una época de esplendor que precedió a la austeridad de la Revolución. La dama, captada en una pose de gracia refinada, encarna el gusto aristocrático de la época, cuando la vestimenta y, sobre todo, los peinados alcanzaron nuevas cotas de arquitectura capilar.
El rasgo más impactante y definitorio de la obra es, sin duda, la extravagancia del peinado. El cabello de la modelo se eleva en una estructura monumental y vertiginosa, desafiando la gravedad con una mezcla de cabello natural, pelucas y postizos. No se trata simplemente de un peinado, sino de una auténtica escultura barroca, ejecutada con asombrosa meticulosidad. Plumas exóticas, cintas de seda, perlas y, a veces, incluso pequeños modelos o figuritas se incorporaban a estas creaciones, transformando la cabeza en un auténtico teatro portátil. Este retrato no solo da testimonio de una moda efímera, sino que también glorifica la habilidad de los peluqueros y la audacia de las damas de la corte francesa, cuyo cabello, como una corona viviente, era un símbolo visible de estatus, riqueza y, en definitiva, la exuberancia estética que caracterizó el ocaso del Antiguo Régimen.
Dimensiones de la imagen sin marco: 71 x 83 cm / 93 x 107 cm con un magnífico marco de finales del siglo XIX.