Descripción
Óleo sobre lienzo. En el reverso del lienzo original se encuentra el escudo de armas de la familia Weyermann, una de las principales dinastías patricias de Berna en los siglos XVI, XVII y XVIII, extinta en 2016. Debajo del escudo se inscribe el año del retrato, 1724, así como una nota pegada al lienzo con un sello de cera roja, que confirma la identidad del retratado: Niklaus Weyermann III.
La figura de Niklaus Weyermann III (1694 – c. 1750) simboliza la consolidación de un linaje que, durante más de cinco siglos, fue inseparable del tejido político y social del cantón de Berna. Nacido en un linaje cuya ciudadanía bernesa está documentada desde 1475 —año en que el primer Niklaus Weyermann fue miembro del prestigioso Gremio de Fusileros (Schützengesellschaft)—, el destino de este patricio estuvo marcado por el legado de una familia que, ya en 1513, ocupaba escaños en el Gran Consejo (Großer Rat).
El legado más tangible de su época es la construcción de la Weyermannshaus, una majestuosa residencia que diseñó en un terreno de excepcional valor estratégico y natural. La propiedad se construyó inicialmente cerca de un antiguo lago artificial, creado siglos antes para la piscicultura y la gestión del agua en la región. Niklaus III no solo consolidó la presencia de su familia allí, sino que también transformó la finca en un símbolo del prestigio patricio bernés del siglo XVIII, combinando la funcionalidad agrícola con la distinción arquitectónica.
A lo largo de los siglos, el entorno de la Weyermannshaus experimentó una transformación radical. Lo que antaño fue una piscina privada y lugar de veraneo para la aristocracia local fue adquirido por la ciudad en el siglo XX y se convirtió en la Freibad Weyermannshaus. Hoy en día, este complejo es famoso por albergar una de las piscinas al aire libre más grandes de Europa, cuya piscina principal aún ocupa, casi exactamente igual que antes, el antiguo estanque que Nicolás III solía contemplar desde sus balcones.
La extinción de la línea masculina de la Weyermannshaus en 2013 marcó el final de un ciclo histórico de más de 500 años. Sin embargo, el nombre de Nicolás III permanece indisolublemente ligado al paisaje bernés; su antigua casa solariega y sus alrededores, antaño epicentro de un linaje cerrado, se han convertido en un espacio público emblemático, donde la memoria del patriciado bernés se funde con el dinamismo de la ciudad moderna.
Dimensiones de la imagen sin marco: 64 x 82 cm / 72,5 x 90,5 cm con un exclusivo marco antiguo de madera dorada hecho a medida.